viernes, 31 de diciembre de 2010

- En el fondo, enamorarse es un asco.
- Y en la superficie.
- No, en la superficie todo es muy bonito.
- Yo es que ya casi no recuerdo la superficie...
- Yo sí, últimamente recuerdo demasiado. Las noche son muy largas...
- Y más que las hacemos nosotras.
- ¿Aún le quieres?
- ¿Quieres la verdad o una verdad a medias?
- Creo que ya me has contestado.
- Te quiero, pero a él le quiero más.
- Quién me mandará preguntar...
- Alégrate, antes ni siquiera habría dicho que a ti también te quiero.
- ¿Y tengo que conformarme?
- No, tienes que cambiar el orden, tienes que cambiar el mundo, tienes que cambiarme a mí.
- Qué fácil es decirlo...
- Anda, sé mi superman.
- Llevo días temblando.
- ¿Por qué?
- Porque es pensar en ella y me entra algo por dentro que me lo revuelve todo.
- Deja de pensar en ella...
- Eso sería como dejar de respirar.
Voy a empezar el año pensando en ti, no por que quiera, ni mucho menos, simplemente es inevitable. Esta nochevieja las uvas me van a saber a pena y a soledad. Acabo de acordarme que en la hoguera de San Juan del año pasado sólo pedí un deseo, que me quisieras a pesar de todo, no hace falta que lo diga, no se me cumplió.
Te dedico cada una de mis lágrimas, quiero hacer más grande el mar.
Recuerdo tantas promesas hechas y que, incluso ahora que ya no tienen sentido, me empeño en cumplir.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Desearía ser capaz de decirte adiós. En realidad no, desearía ser capaz de pedirte que vuelvas. Que suerte tienes de que sean las cinco de la mañana, porque si hubieran sido las cinco de la tarde ahora mismo tendrías un sms en tu movil, uno de esos que no quieres leer y que me esfuerzo tanto por evitar mandarte. El contador de noches sin llorar a vuelto a cero, hoy no tengo ganas de fingir que te estoy olvidando. Hoy solo quiero coger el teléfono y decirte que lo siento, que siento todo aquello que hice mal, pero que te quiero, que te quiero más de lo que pensé que querría nunca a nadie, y por supuesto, mucho más de lo que crees que te he querido.

Hay tantas cosas que dejamos sin hacer, tantas cosas a medias. Siento que este capítulo no va a cerrarse nunca porque yo no voy a dejar que se cierre. Lo peor es que tú lo has cerrado hace tiempo, sin contar conmigo. Por favor, POR FAVOR, te estoy suplicando, dame algo, lo mínimo, lo más pequeño que puedas darme, que yo lo convertiré en algo grande para ti.
- Quiero perderme en tu sonrisa.
- Yo hace tiempo que me perdí en tus ojos.
- ¿Me dejas comerte la boca?
- Sólo si me miras como tú solo sabes.