sábado, 28 de mayo de 2022

El pasado

 Una de mis amigas se casa y, como resulta ser que soy una obsesa del orden y un poco diógenes, ha caído sobre mí la tarea de buscar fotos del grupo de amigas cuando aún íbamos al instituto. Y claro, todo el mundo sabe que una vez que entras en el pasado es imposible salir.

De pronto tenía ante mí fotos de todos los hombres de mi vida. Y no solo fotos, porque también guardo textos, conversaciones, pensamientos... Me he dado cuenta de que mis relaciones se acaban pero yo no las cierro. No he podido evitar imaginarme cómo sería mi vida si siguiera con esos chicos, qué cosas podría haber hecho para evitar que esas relaciones no terminaran. Mi rockero favorito, mi motorista fantasma, el chico de los lacasitos, y "tú" y "él", todos habéis conquistado un pedacito de mí y habéis puesto vuestra bandera en él y nadie es capaz de reconquistar ese territorio.

Ahora, en una relación de ocho años, ya no hay incertidumbre, no hay cosquilleos, no hay dudas. No hay sobresaltos, no hay miedos, no hay llantos. Pero echo de menos muchas cosas que se sienten cuando una relación comienza. Echo de menos las sopresas.

Ay, la vida, pasas años buscando algo y cuando lo encuentras echas de menos seguir buscando.


"No miréis al pasado, de ahí no puede salir nada bueno"

lunes, 26 de abril de 2021

Acabó mal

 Anoche soñé contigo, ¿quién me lo iba a decir? Han pasado tantos años que ya he perdido la cuenta. Siento que soy una persona totalmente distinta de aquella que cometió tantos errores. Supongo que tú también lo serás.

Lo bonito de nuestra historia es que te recuerdo con tanto cariño que, a pesar de cómo terminó todo, sé que a día de hoy, si nos volvieramos a conocer, volveríamos a conectar con la misma intensidad.

 Probablemente jamás nos diríamos te quiero. Y eso es una pena. 

Porque me enamoré de ti. Aunque yo sabía la verdad, no pude evitarlo. Así de especial eres. 

Puede que si yo hubiera hecho las cosas mejor hubieramos sido grandes amigas y nuestra historia habría acabado de forma distinta. O no habría acabado.

Pero no supe manejar la situación, no esperaba que profundizaramos tanto la una en la otra. Y no supe parar. No quise parar. 


Y acabó mal. 



sábado, 8 de febrero de 2020

Pasan los años y sigo entrando aquí de vez en cuando. Me sorprende descubrir que sigo sintiéndome igual que 10 años atrás. Parece que el tiempo pasa pero los miedos y las incertidumbres se han quedado conmigo.

Sigo preguntándome si de verdad me quiere. Si hubiera sido mejor hacer las cosas de forma distinta. Si los trenes pueden ser detenidos. Si el destino que me espera es el que yo deseo.

Quien sabe, quizá todo el camino que llevo andado me sirva para llegar hasta donde siempre quise. O puede que esta vida me depare solo eso, caminar.

domingo, 29 de octubre de 2017

Por qué yo te quiero tanto si tú me quieres tan mal.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Tú  sigue dejando que me vaya, sin un atisbo de pena, sin un te echo de menos, sin un qué ganas de que vuelvas y... puede que un día se me acaben las ganas de volver.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Nadie debería emborracharse tanto

Nadie debe tomarse en serio una petición de matrimonio después de la barra libre en una boda. Pero la estupidez humana, o al menos la mía, llega a niveles insospechados. Cuando la persona a la que quieres te dice que todo lo que va a hacer a partir de ahora será para hacerte feliz, es difícil evitar que se te cuele un poquito dentro y que, de hecho, en ese momento te haga muy feliz.
Cuando esa persona que siempre te dice que jamás se casará, se te acerca, te coge las manos y te dice que no mañana, quizá no dentro de un año, pero que en cuanto sea posible quiere verte vestida de blanco y feliz, se te mete un poquito dentro y, de hecho, te hace un poquito feliz.
Pero luego llega la mañana siguiente y todo eso se ha borrado de la mente de una de las dos personas que vivieron ese momento y así, todo lo que se me quedó dentro, me duele un poquito más a cada segundo.

sábado, 21 de enero de 2017

Hace tiempo que noto que llevo un puñal clavado en el pecho y, de vez en cuando, me lo clavas un poquito más. Lo peor de todo es que ya no lloro, que después de ese segundo de intenso dolor, lo guardo en el cajón al que he puesto tu nombre y lo dejo pasar.

Cada día tengo más claro que esto tiene un fin, que no estamos hechos para ser felices y comer perdices por siempre jamás. Cuando piensas en tu futuro no te importa si yo estoy allí o no. No quieres lo que yo quiero. Ya ni siquiera estoy segura de que me quieras a mí. Esa sensación de que te da igual yo que otra cada vez se hace más grande. Y yo finjo que no duele.

Y yo, que lo he dejado todo por ti, que me he mudado a otra ciudad, que he abandonado a toda mi gente, solo por estar a tu lado. Me doy cuenta de que no lo pensé bien. Tuve en cuenta mis sentimientos, lo que yo quería, el futuro que yo soñaba contigo. Pero no tuve en cuenta los tuyos, no caí en la cuenta de que las señales estaban ahí, de que mil veces me has dejado claro que tu futuro es tuyo y que no lo vas a amoldar a mí.

Ahora solo queda saber cuándo. Si dentro de 1 año o dentro de un mes. Y aprovechar el tiempo que me quede contigo.