jueves, 29 de noviembre de 2012

Cada día me sorprende más la facilidad con la que las cosas se me van de las manos. Cómo de un momento a otro caigo en una espiral de desesperación en la que las ganas de que se acabe de una vez no me dejan ver más allá. Y entonces vuelves, me sacas esa sonrisa, y se me olvida todo. Pero sigue ahí, sigue todo ahí. Las dudas, los pasos atrás, la ausencia de solidez en tus palabras que sólo compensas con tus actos. Pero me canso, no doy para más...
... y tú no me das más.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

"- ¿Por qué me lo cuentas?
- Porque querría que me pidieras que no lo hiciera."
Nunca llega.

martes, 27 de noviembre de 2012

La curiosidad mató al gato...
... suerte que aún le quedaban 6 vidas más.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Este frío que me entra por la espalda cada noche...
... sólo me lo quitas tú.

domingo, 25 de noviembre de 2012

De nuevo se han vuelto a mezclar el alcohol y las mariposas, y ha sido gracias a ti, que siempre apareces con tu brillante armadura para salvar la noche. Igual me das una de cal y otra de arena, pero siempre me sacas esa última sonrisa que lo arregla todo. Alarguemos el tiempo y acortemos la distancia, y puede que de todo esto salga algo bueno.
Tienes razón,
así deberían ser todas las noches.

sábado, 24 de noviembre de 2012

"- ¿Te apetece o crees necesario que saquemos un rato para hablar de ello?"
¿No se supone que somos las chicas las que no hablamos claro y os liamos con todo lo que decimos? Creo que los tíos deberíais quedaros en vuestra casilla de soltarlo todo sin preocuparos de lo que pueda pasar y no andaros con rodeos. Porque así todo era mucho más fácil. 
Y ahora me voy,
a seguir intentando adivinar qué es eso de lo que tenemos que hablar.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Estoy al borde de la decepción...
... pero tú siempre consigues que me olvide.